La Grada LH nace con el objetivo de reunir, organizar y dar voz a todas aquellas personas que sienten al CE L’Hospitalet y quieren formar parte activa del ambiente del Estadi Municipal.
El proyecto busca construir una grada de animación abierta a aficionados de distintas edades, barrios y generaciones, unidos por una misma pasión: acompañar al Hospi, empujar al equipo y devolver al estadio la fuerza y el sentimiento de los grandes días de fútbol.
No queremos ser únicamente un grupo que anima durante los partidos. Queremos crear una comunidad estable, responsable y comprometida, donde cada persona pueda aportar, participar y sentirse representada.
La Grada LH trabaja de forma organizada y coordinada con el club para desarrollar un espacio de animación seguro, inclusivo y preparado para crecer con el tiempo.
Nuestra misión
Nuestra misión es conseguir que el Estadi Municipal de L’Hospitalet vuelva a ser un lugar donde el equipo sienta el apoyo de su afición desde el primer minuto hasta el final.
Queremos fomentar una animación constante, positiva y respetuosa, capaz de unir a la grada y convertir cada partido en una experiencia especial.
A través de cánticos, banderas, tifos, desplazamientos y diferentes iniciativas, buscamos reforzar la conexión entre el equipo, la afición y la ciudad.
Una grada abierta y organizada
Este proyecto está abierto a todas las personas que quieran sumar desde el respeto, el compromiso y las ganas de participar.
Formar parte de La Grada LH significa mucho más que ocupar un sitio en la grada. Significa animar, colaborar, respetar las normas y contribuir a crear un ambiente del que todos podamos sentirnos orgullosos.
Nuestros valores
Un proyecto que construimos entre todos
La Grada LH acaba de nacer, pero nace con una idea muy clara: crear una grada fuerte, unida y reconocible que acompañe al CE L’Hospitalet durante muchos años.
Cada voz cuenta. Cada persona suma. Cada partido es una nueva oportunidad para hacer crecer el ambiente y demostrar lo que significa sentir al Hospi.
Porque cuando la grada empuja, el estadio late y el Hospi se hace más fuerte.
Una grada. Un sentimiento.
